viernes, 3 de septiembre de 2010

El complemento directo

Gazapos y tropezones

Manuel Corrales Pascual

De la Academia de la Lengua

Acabemos esta primera aproximación sistemática al complemento directo con un detalle importante desde el punto de vista práctico.

Aun cuando nuestra lengua no es muy amiga de las oraciones en voz pasiva (por ej., este cuadro fue pintado por Mideros), una característica de las oraciones transitivas, es decir, las que tienen complemento directo, es que pueden volverse del revés: pueden convertirse en oraciones pasivas.

Pongo unos cuantos ejemplos: Fulanito hizo la tarea. La tarea fue hecha por fulanito.
A causa de las grandes tormentas, el río acarreó lodo y piedras. Lodo y piedras fueron acarreados por el río a causa de las grandes tormentas.
El trabajador acabó la obra. La obra fue acabada por el trabajador.
El leñador arrastró unas ramas gruesas. Unas ramas gruesas fueron arrastradas por el leñador, etc.

Si, por más que nos esforcemos, no podemos convertir una oración en pasiva, es que esa oración no es transitiva, no tiene complemento directo.

Resumamos: un complemento directo es un sintagma nominal que se une al verbo de una oración sin intermediarios, es decir, sin partículas (preposiciones o conjunciones). Las oraciones que tienen complemento directo se llaman oraciones transitivas, y sus verbos, verbos transitivos.

Si queremos saber si una oración tiene complemento directo; es decir, si es transitiva, intentemos volverla del revés; es decir, tratemos de transformarla en pasiva. Si lo conseguimos, esa oración es realmente transitiva: su complemento directo, en cierto modo, se habrá transformado en sujeto seguido del participo del verbo, seguido de la forma personal correspondiente del verbo "ser", seguido de la preposición "por", y seguido finalmente por el sujeto de la oración activa.

Dibujo de: Ami Plasse, tomada del blog Ami Underground

Texto tomado de: Gazapos y tropezones Diario hoy.com.ec Quito, Ecuador

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Complemento directo (III)

Gazapos y tropezones

Manuel Corrales Pascual

De la Academia de la Lengua

En mi entrega anterior, quedó pendiente la explicación de los conceptos de sintagma y de sintagma nominal. Tratemos de explicarlos y ejemplificarlos. Según el Diccionario básico de terminología gramatical del Prof. Juan L. Onieva, un sintagma es el "grupo de elementos lingüísticos que forma una unidad (y desempeña una función) en una organización jerarquizada". Yo corregiría levemente esta definición con una breve -pero importante- añadidura al comienzo. Diría que es "el elemento o conjunto de elementos, etc."

Ejemplos al canto: en la frase Medardo es poeta, Medardo es un sintagma, porque cumple las dos características enunciadas en la definición: es un elemento lingüístico, una palabra, y cumple en esa frase la función sintáctica de sujeto. En esta otra frase: el hombre es el rey de la creación, el conjunto de elementos el hombre es también un sintagma, y también cumple en su oración la función de sujeto. Un tercer ejemplo: el hombre del terno gris vino ayer a mi casa. El conjunto -un poco más largo- el hombre del terno gris, también, es un sintagma, y también cumple, por cierto, en su oración la función de sujeto de su oración gramatical. Sintagma nominal es el que tiene como núcleo un nombre. Justamente los tres ejemplos que he propuesto son ejemplos de sintagma nominal. En el primero, Medardo es un nombre, un nombre propio, por más señas. En el segundo, tenemos un conjunto compuesto por un artículo (el) y un nombre (hombre), este nombre es el núcleo, el artículo es un indicador, un acompañante del nombre. Finalmente, en el conjunto el hombre del terno gris también hombre es el núcleo. Y también todo el conjunto es sujeto de la oración.

Nos quedan aún algunas cosillas para completar nuestra explicación...

Dibujo de: Ami Plasse, tomada del blog Ami Underground

Texto tomado de: Gazapos y tropezones Diario hoy.com.ec Quito, Ecuador
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