viernes, 20 de mayo de 2011

«Al interior de» y «en el interior de»

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio

Consulta: En los noticiarios se dice, por ejemplo, «novedades al interior del congreso».  Considero que debe decirse «novedades en el interior...».    La  «R»  tiene dos sonidos: [ere] y [erre]; pero cuando se trata de iniciales nunca el sonido es débil; por tanto, la sigla SRI debe pronunciarse «ese-erre-i» y y no «ese-ere-i» (Miguel Ulloa).

Respuesta:  La locución «al interior de»  transmite la idea de dirigirse o de ingresar en algún lugar, construcción que constituye un complemento circunstancial o de régimen preposicional. Esta frase se aplica bien en «los huelguistas ingresaron al interior del Congreso»; aunque suena redundante precedida de «ingresaron», forma verbal que aporta el significado de ‘entrar en un lugar’.

En este caso, por concisión, es mejor decir «los huelguistas ingresaron en el Congreso».

EN EL INTERIOR DE
Si bien la secuencia «en el interior de», a veces, no añade ningún dato importante a la frase, puede resultar aceptable su empleo en contextos en que no está implícita la noción de movimiento o dirección, como en «se aprobaron algunas leyes en el interior del Congreso». Incluso así, en este ejemplo es superflua su aplicación, pues basta con decir «...en el Congreso» para transmitir el concepto de ‘en el interior’, ‘en la parte de dentro’ o ‘ en el seno de ese organismo del Estado’.

SONIDO DE LA R EN SIGLAS
La letra /r/ tiene dos nombres: erre y ere. Dependiendo de la posición que ocupa en la palabra, presenta los sonidos  vibrante simple y vibrante múltiple.

Cuando una sigla no puede leerse de corrido, hay que hacer un deletreo. A partir de estas ideas, la grafía SRI tiene dos formas de articulación: [ese-erre-i] y [ese-ere-i]; pues, precisamente, el deletreo es la acción de separar las letras y pronunciarlas, según sus nombres.

Nunca jamás
Consulta: ¿Cómo se debe decir?, ¿jamás nunca o nunca jamás?  (César Delgado Valverde; Guayaquil–Guayas).

Respuesta: Los vocablos nunca y jamás son adverbios de tiempo de significados equivalentes; pero la palabra «jamás» transmite mayor  énfasis. Se emplean para indicar negación.

Las secuencias «jamás nunca» y «nunca jamás» se usan con sentido enfático y para reforzar el significado (negar dos veces).

Con igual denotación se aplica la frase «jamás de los jamases», de uso popular.

¿Delante mío o delante de mí?
Consulta: Al escribir la fórmula «delante mío», mi ordenador no me lo permite, y automáticamente pone la frase  «delante de mí» (Jean Franco Vargas Ortiz;  Pedro Carbo – Guayas).

Respuesta: El adjetivo y pronombre posesivo «mío» solamente puede modificar a un sustantivo y no a un adverbio. Por lo tanto, no se recomiendan frases como «Carlos va delante mío»; pero sí, Carlos va delante de mí.

Para saber cuándo se puede usar «mío» o «de mí», hay que poner atención a la categoría gramatical de la palabra que precede al posesivo. Si es un sustantivo, por ejemplo, «lado», el uso del posesivo es correcto (Carlos iba al lado mío); pero no se recomienda su empleo cuando el posesivo está antecedido por un adverbio (Ana iba delante mío). En este último ejemplo, la construcción que se sugiere es adverbio + preposición + pronombre personal. Ejemplo: Pedro viene detrás de mí y Ana va delante de mí.

FUENTEDICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA;DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA; DICCIONARIO DE USO DEL ESPAÑOL, DE MARÍA MOLINER.

Ilustracíón de: Roger Ycaza, tomada del blog roger ycaza
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com
Guayaquil, Ecuador

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