martes, 16 de septiembre de 2014

Chigualo y aguinaldo

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio

«Chigualo» se registra en el Diccionario de americanismos como una «ceremonia montubia profano-religiosa de procesión, alabanza, rondas, declamación de coplas y bailes en la que los participantes solicitan el permiso del niño Dios para realizar estos festejos». También es un canto o ceremonia que se hace en el velorio de un niño. Es de uso ecuatoriano.
«Aguinaldo» se emplea para referirse a un presente que se da en época navideña o en cualquier otra festividad. También funciona como sinónimo de villancico y, asimismo, se refiere a una planta de Cuba que florece especialmente en Navidad.
El prioste y la priosta
«Prioste» es sustantivo masculino, el género se introduce por medio de determinantes; por lo tanto, cuando se designa a una mujer para que presida y asuma los gastos de una festividad religiosa católica, se debe decir que ella es la prioste. No es apropiado referirse a esta persona como «la priosta».
¿Buen mozo o buenmozo?
Las dos formas se pueden emplear con el sentido de ‘hombre guapo, atractivo o que tiene prestancia’. De la misma manera se usa para el género femenino. El plural es buenos mozos, buenas mozas, buenosmozos y buenasmozas.
¿Cómo se pronuncia la palabra cónyuge?
El sustantivo «cónyuge» es con relación a una persona su pareja, su marido o su mujer. También equivale a consorte.
La voz «cónyuge» no lleva diéresis (cónyugüe), tampoco se escribe o pronuncia «cónyugue». La articulación apropiada es /kónyuje/.
¿Por qué decimos «cabeza de ajo» y «diente de ajo»?
Estas expresiones se usan así porque están implícitas en la acepción de la palabra ajo, que se refiere a ‘cada una de las partes o dientes en que está dividido el bulbo o cabeza de ajo’.
No tienen uso indistinto, pues dependiendo de lo que se quiera mencionar (el conjunto o la unidad) se usará «cabeza de ajo o de ajos», «diente de ajo» o solamente «ajo». Incluso con esta última expresión se alude a la planta y al diente.

FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2001), Diccionario panhispánico de dudas(2005), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española; Diccionario de ecuatorianismos El habla del Ecuador, de Carlos J. Córdova.

Pintura de: Robin Cheers, tomada del blog A Painter's Journal 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma 
Guayaquil, Ecuador

domingo, 14 de septiembre de 2014

Años viejos o añoviejos

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio

Ninguna de estas formas consta en el Diccionario académico, pero son las grafías que se emplean en el Ecuador y en otros países suramericanos para referirse al monigote que se quema en la medianoche del 31 de diciembre al despedir el año que termina.
Aunque la expresión «año viejo» está registrada en el Diccionario de americanismos con la acepción de ‘muñeco de figura grotesca, hecho generalmente de trapos, relleno de aserrín o papel, con una careta y vestido de ropa vieja, que se quema en la noche del 31 de diciembre’, en el Ecuador se emplea para referirse a los monigotes en general, pues aquellos de trapo y careta prácticamente se han reemplazado por los muñecos que se elaboran con materiales diversos, de tamaños variados (pequeños, medianos, gigantes), colores intensos y de figuras disímiles en las que lo grotesco no es denominador común.
Castillos pirotécnicos o de fuego
Está en el Diccionario como «castillo de fuego» y alude a una estructura cubierta de fuegos artificiales, cuya forma va en función de la celebración.
En el Ecuador no suele usarse la expresión «castillos de fuego» ni «castillos pirotécnicos», sino tan solo «castillos». Estos se prenden en diferentes festividades populares.

FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2001) y Diccionario de americanismos (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Pintura de: Robin Cheers, tomada del blog A Painter's Journal 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma 
Guayaquil, Ecuador
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