martes, 12 de mayo de 2015

La locución «pro tempore» va sin tilde

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
Esta expresión latina está constituida por pro (que significa ‘por’) y por tempore (que denota ‘tiempo’). Pro tempore de manera literal equivale a ‘según el tiempo’.
Se usa en el idioma español como locución adverbial con los sentidos de ‘temporal o transitoriamente’. Suele constar en frases que aluden a un cargo que se va a ejercer de manera transitoria o provisional. Ejemplo: El mandatario ecuatoriano recibió la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
No se recomienda el uso de la tilde, pues las nuevas normas ortográficas indican que las locuciones latinas deben recibir el mismo tratamiento que se da a las voces de otras lenguas o extranjerismos. Precisamente ese tratamiento exige que los latinismos crudos (que no se han adaptado al español) se escriban con resalte ortográfico (en cursiva o entre comillas) y sin tilde, ya que esta virgulilla no se emplea en la grafía latina.
Por su calidad de latinismo crudo, no se une el primer elemento a la base como en el vocablo proforma, sino que se escribe separado (pro tempore).
En el Diccionario (en proceso de actualización) que está en la página electrónica de la Real Academia Española (www.rae.es) figura con tilde y con letra redonda (pro témpore), pero en la última edición del Diccionario de la lengua española (DLE) consta sin tilde y en cursiva (pro tempore).
Prosuponer y prosupuesto
En el DLE tienen la etiqueta de voces desusadas. En su lugar se recomiendan las formas presuponer y presupuesto, que respectivamente significan que ‘se da por sentado o por cierto algo’ y ‘cálculo que se anticipa a la construcción de una obra’, también ‘dinero que se usa en los gastos generales’, entre otros sentidos. (F)
FUENTES:
Diccionario de la lengua española, en línea (www.rae.es); Diccionario de la lengua española (2014) y Ortografía de la lengua española (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
Pintura de: Vladimir Volegov, 
 
tomada del Facebook 
Vladimir Volegov
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com
Guayaquil, Ecuador

lunes, 27 de abril de 2015

¡Qué desparpajo tiene usted!

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
Ni se le ocurra pensar que estoy lanzando una grosería, pues, dependiendo de la región en que se use, la palabra «desparpajo» puede transmitir diversos sentidos.
Decir «¡qué desparpajo tiene usted!» denota que la persona en cuestión es desenvuelta en su hablar y en sus acciones. Esto en el uso común. Pero la frase aludida también significa que la persona de que se trata es atrevida, cínica, descarada o insolente en sus comentarios y en su proceder. Precisamente, con este último matiz se emplea en el Ecuador.
Asimismo en algunos países como Perú, Cuba y República Dominicana, «desparpajo» equivale a desbarajuste, caos o tumulto; y en Honduras se emplea para referirse a un movimiento desorganizado de personas o de animales.
En Cuba y Puerto Rico suele usarse con el sentido de ‘salpafuera’, que, según el Diccionario de americanismos, es una ‘rebambaramba’; es decir, una situación en la que imperan el desorden y la confusión.
Por lo tanto, si en el Ecuador le dicen que usted tiene mucho desparpajo, no sonría pues le están profiriendo algo desagradable. Pero si escucha esa misma expresión en otro país, por ejemplo, en Colombia, con seguridad están indicando que usted es una persona que tiene naturalidad al conversar y al actuar. (F)
FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2014) y Diccionario de americanismos (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española
Pintura de: Vladimir Volegov, 
tomada del Facebook 
Vladimir Volegov
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com
Guayaquil, Ecuador
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