martes, 22 de julio de 2014

«Patacón» es una moneda de plata y también es un «tostón»

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
En el siglo XVIII se usaba la palabra «patacón» solo para referirse a unas monedas de plata o de cobre. Con este sentido «patacón» estuvo vigente en el Ecuador hasta que el peso se sustituyó por el sucre, según Darío Guevara, escritor ecuatoriano del siglo XX.
«Patacón» como equivalente de ‘moneda’ se registra en el Diccionario desde 1737 hasta 1970. La acepción de ‘rebanada de plátano verde cortada de través, despachurrada y frita’ se introdujo en la edición académica de 1984.
Después, en la última publicación del Diccionario (2001), esta definición quedó solamente como ‘tostón’ (rodaja de plátano).
Hasta aquí todo va bien, pero es necesario saber de dónde vino el empleo de «patacón» como equivalente de moneda. Carlos J. Córdova (2008) indica que llegó de España y que «el uso nuestro era más para significar ‘dinero’ que para nombrar determinada pieza» (p. 41).
De acuerdo. Ya está sustentado en el Ecuador este uso antiguo de «patacón». Pero ahora surge otra duda: ¿por qué «patacón» se relacionó con la rodaja de plátano?
Guevara (1975) ya había indicado que el tropo es evidente: «las tajas fritas del plátano, tajas cortadas con cuchillo, se parecen a las antiguas monedas de plata llamadas patacones y cortadas con tijeras» (p. 124).
En el Ecuador, el vocablo «patacón» tiene más preferencia que el uso de «tostón». El significado que se maneja comúnmente es ‘rodaja de plátano frito (verde o pintón, machacado o no)’.
MÁS USOS DE «PATACÓN»
Del Diccionario de americanismos (2010): ‘Título público emitido por la provincia de Buenos Aires, que circuló entre 2001 y 2003, y sirvió para pagar impuestos, servicios, obligaciones bancarias o para comprar en algunos comercios’.
En Honduras se usa como metáfora de ‘persona que no se separa de otra por interés’; también, con el sentido de ‘persona molesta y fastidiosa’.
ETIMOLOGÍA
«Patacón» (moneda) se deriva de pataca, y este del italiano pattaca, moneda antigua de plata. «Tostón» (rodaja de plátano) proviene de «tostar» (asar, poner a la lumbre).

FUENTES:
Tartufos y gazapos de letrados y académicos (1975), de Darío Guevara;Diccionario de la lengua española (2001) y Nuevo tesoro lexicográfico de la lengua española, de la Real Academia Española; Diccionario de americanismos(2005), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española; Diccionario de ecuatorianismos El habla del Ecuador (2008), de Carlos Joaquín Córdova
Pintura de: Irit Bourla, tomada del blog Paintings By Irit Bourla
 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com 

sábado, 19 de julio de 2014

¿En qué contextos se usa el punto y raya?

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
En la actualidad la raya precedida de punto ha cedido espacio en favor de otros recursos tipográficos que transmiten un efecto igual o mejor.
En el Diccionario panhispánico de dudas (2005) y en la Ortografía de la lengua española (2010) están registradas las siguientes normas para trabajar con el punto y raya: a) Se usa punto y raya (._ ) en los epígrafes internos de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea: Género de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español.
b) En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones: MARÍA.— ¿Dónde vas?
JUAN.— A dar una vuelta.
No hay que confundir la raya ( _ ) con el guion ( - ), pues tienen longitudes y funciones diferentes.
Plural para nombres de etnias o nacionalidades
Así como se usa el plural, por ejemplo, en «los ecuatorianos» o «los españoles», cuando se empleen sustantivos o adjetivos gentilicios que se refieran a pueblos o etnias, también deben escribirse en plural si el contexto así lo exige.
A partir de esto, es apropiado decir «una familia huaorani», «algunos taromenanes», «dos tagaeris», «varios secoyas», «un siona», «un grupo kichwa» o «los cofanes», pues los determinantes que preceden a estos adjetivos o nombres son los que marcan el singular o el plural.
Ella no es la testiga: ¡es la testigo!
«Testigo» significa ‘persona que atestigua’. Con este sentido es sustantivo común en cuanto al género: se usa la misma forma para el femenino y el masculino, pero puede cambiar en número: el testigo, la testigo; los testigos, las testigos.
Cuando «testigo» funciona con el significado de ‘muestra o resultado de un análisis experimental’, se escribe en aposición; es decir, después del sustantivo al que modifica.
En este último caso es invariable (se usa solo singular): Los ratones testigo subieron 13 gramos en 10 semanas, pero los que se alimentaron en su hábitat solo ganaron 6 gramos.
Erren, yerren y hierren
Con el sentido de ‘cometer un error o divagar’ se refiere al verbo errar: No erren más. También se usa la variante diptongada: No yerren más.
Con el significado de ‘poner herraduras o marcar con hierro’, se emplea el verbo herrar: Muy temprano herraron el ganado. Se necesita que hierren a los caballos de paso.

FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2001), Nueva gramática de la lengua española(2009) y Ortografía de la lengua española (2010), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
Pintura de: Irit Bourla, tomada del blog Paintings By Irit Bourla
 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com 
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