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miércoles, 19 de mayo de 2010

39 tortugas repatriadas en Galápagos

Foto: DPNG
Redacción Sociedad
CONSERVACIÓN |
Un grupo de 39 tortugas híbridas fue puesto en libertad en la isla Pinta, tras vivir en cautiverio por más de 40 años.

El objetivo es que se alimenten con el forraje que cubre a la isla y así lograr una restauración ecológica de la misma.

Desde el domingo 16, una cuadrilla de 30 guardaparques inició el embarque de las tortugas en la lancha oceánica Sierra Negra para el traslado. Antes el personal cumplió el proceso de cuarentena para poder permanecer en Pinta, una isla de protección absoluta.

Luego de nueve horas de viaje, las tortugas, una a una, fueron desembarcadas en Puerto Posada, una playa de arena amarilla.

Desde allí se inició el recorrido para soltarlas en la parte alta de la isla. Los quelonios fueron llevados en postas de dos guardaparques, cada cierta distancia.

Esta tarea durará cuatro días. Después y durante dos meses, cuatro estudiantes de la Universidad de Sunny, de Estados Unidos, monitorearán los movimientos, uso del hábitat y adaptación de las tortugas a este medio.

Durante la liberación de estos ejemplares, la ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga, dijo: “Dejar en libertad estas tortugas es un hecho histórico y de remembranza para la ciencia ecuatoriana, reflejo del trabajo con ahínco del Parque Nacional Galápagos por más de 50 años”.

Agregó que es un ejemplo del apoyo del Gobierno ecuatoriano a las iniciativas de conservación.

De acuerdo con un comunicado del Parque Nacional Galápagos, Pinta recibió a las tortugas en un buen estado de conservación.

En el 2003 se erradicaron las cabras, una de las especies introducidas que afectó a la flora y fauna local. Eso hizo que la vegetación originaria creciera rápidamente.

Texto tomado de: Diario El Comercio

jueves, 22 de abril de 2010

Conciencia, la clave en el Día de la Tierra

En zonas protegidas, como Cerro Blanco, se realizaron jornadas de reforestación para ayudar a recuperar el ecosistema.
Crear conciencia ecológica que mueva a las personas a participar en actividades en beneficio del planeta y aprovechar estos recursos son las acciones que recomiendan biólogos y activistas ecológicos para la conservación del ambiente, cuando se celebran hoy 40 años del Día Mundial de la Tierra, proclamado por el ambientalista y senador estadounidense Gaylord Nelson en 1970.

Una langosta de campo.
Por ejemplo, en espacios verdes como el Jardín Botánico de Guayaquil, de 5 hectáreas, zona ubicada dentro de los linderos del bosque protector Cerro Colorado (324 hectáreas), se intenta que los visitantes se conciencien a través de charlas de educación en la que se explica la importancia del ecosistema de la costa y cómo protegerlo.

También se enseña la función que cumplen los remanentes de bosque seco, de los que solo resta un 20% en el país, y las interacciones entre las plantas, animales y el hombre.

Un lirio acuático.
Marcia Sánchez, bióloga que trabaja en proyectos de capacitación medioambiental, enfatiza que este es solo uno de los pasos para educar a la ciudadanía, pero resalta que antes de reforestar áreas verdes en Guayaquil o emprender campañas de reciclaje se debe crear una cultura ambiental.

Sánchez asegura que de nada sirve limpiar o reforestar un área si después nuevamente se la ensuciará o se talarán los árboles, de ahí que recomienda proyectos ambientales que involucren al sector educativo.

Un mono chichico descansa sobre la rama de un árbol.
Y son precisamente este tipo de iniciativas las que se desarrollan en escuelas como la Nahim Isaías, que en noviembre pasado trabajó con 30 estudiantes de quinto año de básica en la siembra de un huerto orgánico con plantas de ciclo corto en un área que antes era un botadero de basura, el que se prevé sembrar nuevamente este año.

En este tipo de acciones también participó la escuela particular García Moreno, a través del programa de manejo de desechos que se efectúa desde hace seis años, en la plaza Rodolfo Baquerizo, en la que menores elaboran monumentos con material reciclado en el taller de manualidades Juguemos a Reciclar.

Una araña tigre.
Para el biólogo Jaime Salas, quien es profesor en este centro educativo y ha desarrollado estudios sobre los efectos de las perturbaciones del medio ambiente en los mamíferos, esta es una manera que los menores se involucren en la conservación del medio ambiente.

Otra forma de contribuir al cuidado del planeta es una de las actividades que se hacen en el bosque protector Cerro Blanco. El ingeniero forestal Eric Horstman desde hace 13 años dirige los trabajos de reforestación de esta área. Este año se sembraron 75.000 árboles de 20 especies.

Agustín Cox, guía del bosque protector Cerro Blanco, siembra árboles, como parte de uno de los proyectos que se efectúan en la fundación Cerro Blanco desde hace diez años.
El plan de nidificación de los papagayos de Guayaquil es otro de los programas que desarrollará este centro en mayo.

Si bien hay iniciativas para proteger áreas verdes otras como el Parque Puerto Hondo, en cambio, preocupa que el club ecológico no cuente con recursos para concienciar a los visitantes (en feriado son 5.000) para que no boten basura en los alrededores del estero Salado y de la reserva.

Texto tomado de: Diario eluniverso.com

lunes, 22 de marzo de 2010

Yacuri, la fuente de agua del sur

Redacción Loja

Es el área protegida 42 en el país. Además de su importante fauna y flora, su importancia radica en la conservación del complejo lacustre.

El frío es intenso. La temperatura baja hasta los 8 grados centígrados. Hay llovizna y fuertes vientos. Al pie de una gigantesca estructura rocosa con forma de picos, una imponente laguna parece enfurecerse y hasta su matiz negro causa cierto temor.

Así transcurre la tarde en la zona alta de las montañas que une a los cantones Espíndola (Loja), Palanda y Chinchipe (Zamora Chinchipe), al suroccidente de Ecuador, cercano a la frontera con Perú. Ahora es parte del Parque Nacional Yacuri (PNY).

Una carretera angosta y de escaso lastre serpentea entre altos taludes. Es la única vía que permite aproximarse en vehículo a ese destino. El viaje toma casi dos horas desde Amaluza, cabecera cantonal de Espíndola.

El poblado más cercano al PNY es la parroquia Jimbura. Las 150 familias de esta zona se dedican a la agricultura de subsistencia, cuenta Belinda Ontaneda, vocal de la Junta Parroquial. En pequeñas parcelas de suelos inclinados y erosionados, cultivan maíz, arveja, maní, trigo, caña de azúcar… También tienen reses. Uno de los caseríos más afamados es El Salado y sus habitantes tradicionalmente están dedicados a cultivar achira.

Desde hace ocho años, Olivio Peña produce harina procesando las raíces de esa planta y con el uso de una modesta tecnología que dio la fundación ecológica Arcoiris. Lo hace como una forma de subsistencia. El producto es apetecido para la elaboración de bizcochuelos, arepas y coladas. Con el nombre de Chunerito, se vende en las comunidades vecinas de Perú, además de Cariamanga y de Loja.

Arcoiris ayudó en la creación de esa microempresa como una iniciativa para impedir el avance de la frontera agrícola hacia la zona frágil del Bosque Protector Colambo-Yacuri. Esta área abarca 73 300 ha y en su bloque sur está ubicado el PNY.

El bloque sur de la Colambo-Yacuri es el área en mejor conservación e integridad ecológica. Esa es la convicción de Diego Morocho, técnico de Arcoiris, que trabajó entre 2004 y 2007 en la elaboración del expediente para pedir la declaratoria como área protegida.

Los incendios forestales, la ganadería, las invasiones, la minería son las principales amenazas. En contraste, atesora variedad de recursos. El principal es el sistema lacustre conocido como Lagunas de Jimbura, que actualmente es visitado esporádicamente por turistas.

De ahí, a 3 800 metros de altitud, nacen las cuencas hídricas de los sistemas Catamayo-Chira y Chinchipe-Mayo. El primero fluye por varios cantones de Loja y avanza hacia el norte de Perú. Hacia esa misma dirección avanza la segunda cuenca hídrica, pero por Zamora Chinchipe.

También se conservan los páramos y el bosque de neblina. Un muestreo de los recursos biológicos evidenció el valor de esta reserva.

Sin embargo, según Morocho, el potencial del recurso biológico se ampliaría significativamente con más estudios.

Esos recursos guardan relación con los existentes en el Santuario Nacional Tabacones de Namballe (Perú). Por ello, existe la necesidad de crear un corredor transfronterizo de conservación, integrando al Parque Nacional Podocarpus y la reserva Yacuambi. Esto permitirá, por ejemplo, asegurar el hábitat para el oso de anteojos, una especie en mayor peligro de extinción.

La declaratoria genera expectativas en la población, principalmente de parroquias como Amaluza, Santa Teresita y Jimbura (Loja) y Palanda, Valladolid y San Andrés (Zamora Chinchipe), más cercanas al área.

El director de Desarrollo Ambiental del Municipio de Espíndola, Jimmy González, reconoce que los pobladores fueron los actores principales para la declaratoria. “Quieren conservar el agua y encontrar nuevas formas de generar ingresos”.

A su vez, Belinda Ontaneda ve en el turismo una esperanza. “Los 12 barrios de Jimbura estamos capacitados sobre la necesidad de conservar. Pero queremos apoyo para aprender a ejecutar actividades productivas que no sean la ganadería o la tala de árboles”.

En la actualidad, el Ministerio del Ambiente trabaja en un Plan de manejo del área protegida y su delimitación. En este año se invertirán USD 144 000, con aportes de vario actores, ente ellos las fundaciones. Esta semana, cuatro guardaparques y dos técnicos empezaron la delimitación del área en Espíndola.

Espíndola fortaleció su Unidad de Manejo Ambiental que incentivará el manejo racional de recursos naturales y de respaldar la ejecución de proyectos ambientales como el de mejoramiento de potreros.

A favor de la reserva
En cuatro años de estudios, Arcoiris invirtió USD 250 000, 100 000 fueron aporte de Proloza, Natural Conservance y Conservación Internacional.

En Espíndola, los ministerios de Educación y de Ambiente con la Universidad Técnica de Loja buscan integrar la educación ambiental como una materia dentro del pénsum escolar.

En Chinchipe, el Municipio involucró a la parroquia San Andrés en talleres. Eso permitió dotar de un diagnóstico sobre la problemática ambiental.

El Municipio de Palanda tiene estudios básicos sobre problemas ambientales. Salió de un taller con los pobladores de Palanda y Valladolid.

Texto tomado de: Diario elcomercio.com

martes, 10 de noviembre de 2009

El sol, las plantas, la vida

Plutarco Naranjo / naranjo@lenguaje.com 

Desde hace mucho se conoce de un proceso químico que es la base de la vida. 
Simplificando, su milagro es así: las plantas toman del aire gas carbónico y extraen de la tierra agua y minerales;  mediante estas sustancias y la luz solar, las plantas producen azúcares, almidones, celulosa (en general, los carbohidratos) mientras exhalan oxígeno, el cual se incorpora al aire, permitiéndonos vivir.

Los asombrosos microlaboratorios que las plantas poseen para efectuar tales procesos son los llamados pigmentos. El más conocido es la clorofila, de color verde. Este pigmento, utilizando los rayos solares, produce los carbohidratos. Tal proceso, llamado fotosíntesis, puede reducirse a una frase: las plantas “empaquetan energía”. Cuando los carbohidratos ingresan como alimento en nuestro organismo, este se encarga de “desempaquetar”  aquella energía y es esto lo que nos da vida.

Pero lo que parece un proceso sencillo, no es tal. Ahora sabemos de su complejidad.

La luz solar es una irradiación de ondas o fotones que pueden ser separados en una gama de colores, como se aprecia en un arco iris, que descompone los rayos solares en una gama del rojo al violeta. Cada color posee distinto valor energético. Los vegetales más primitivos, que aparecieron hace millones de años utilizaron para la fotosíntesis la gama amarilla o morada de la luz. Las plantas superiores como las que hoy nos sirven de alimento y los árboles utilizan fotones de la gama roja y violeta, mientras los fotones de la gama verde son reflejados, como las pelotas cuando chocan contra una pared y rebotan. Por ello que vemos la imagen de las plantas de color verde.

Hoy conocemos cuáles formas de vida son antiguas y elementales, como las bacterias. Algunas poseen un pigmento parecido a la clorofila, pero de distinto color, mientras otras utilizan energía infrarroja. Así pues, estas formas primitivas de vida ya habían descubierto la fotosíntesis. Los vegetales superiores poseen distintos tipos de pigmentos; así sucede en las flores que sintetizan variadas sustancias.

Los astrónomos han observado más de 200 estrellas o soles parecidos al nuestro y más de 300 planetas girando en torno suyo como en nuestro sistema solar. Posiblemente algunos sistemas sean más jóvenes que el nuestro y la vida se encuentre allí en fases iniciales como hace millones de años en la Tierra. Pero también es posible que algunos tengan igual o mayor edad que nuestro sistema solar.

El análisis de la gama electromagnética, que incluye a los fotones, de las superficies planetarias pudiera mostrar si hay o hubo vida en ellas. Por cierto, esta no se ha descubierto hasta ahora, pese al poder de los instrumentos de observación (radiotelescopios, observatorios orbitales y más).

Pero no podemos descartar la existencia de vida fuera de nuestro sistema solar: para el proceso de fotosíntesis, –base de la vida–, existe en el cosmos lo esencial: soles, planetas, sustancias químicas, enormidades de tiempo y, sin duda, esta milagrosa capacidad de autoorganización de la materia y la energía para devenir vida.

Texto tomado de: Diario eluniverso.com 

domingo, 25 de octubre de 2009

Acuarelas de Galápagos

Flamingo Considerado el ave más hermosa de Galápagos, pero también la más arisca. Vive en colonias formadas en lagunas y pozas saladas de las islas Floreana, Isabela, San Salvador y Rábida.

Katherine Villavicencio

Hace 30 años Graciela Legarda Brückmann empezó un romance que parece interminable con Galápagos. Con su flora, su fauna, con la riqueza natural y el arte que proyecta cada una de las especies en sus diferentes islas.

La artista Graciela Legarda Brückmann acaba de exponer su obra en Londres. Con esa misma precisión y entrega alista la tercera edición de su libro sobre las islas.


En la década del setenta, ella y su esposo, Reynaldo Huerta, emprendieron viajes de turismo a las islas Galápagos, pero luego se volvieron asiduos visitantes. Iban dos o tres veces por año y se quedaban por algunas temporadas. Fue ahí cuando surgió esa conexión artística con la isla.

Una cosa es ir como turista y otra como visitante, dice ella, porque te empiezas a dar cuenta de ciertas características de los animales. La iguana, por ejemplo, es totalmente diferente a la de Guayaquil, en sus características físicas, en su alimentación y en su comportamiento.

Con una libreta pequeña, esta artista guayaquileña –que estudió técnica de acuarela con Hans Michelson– comenzó sus primeros trazos de las especies. Lo primero que dibujó fue el canario de Galápagos en un triángulo de cartulina que tenía a la mano.

El solitario Jorge único sobreviviente de la especie Geochelone abigdoni.

Todo lo pinta directo con acuarela. Y lo hace con tal minuciosidad que dedica horas frente a los animales. Es que no es lo mismo una tortuga de Isabela que una de la isla Floreana. Las diferencia su caparazón, su origen, su hábitat, su especie.

Por eso sus acuarelas no solo son un trabajo artístico. Implica un proceso de observación, de investigación y de aprendizaje constante. Graciela Legarda miraba con ojos de especialista el vuelo, la caminata y el movimiento de las aves, cuadrúpedos y especies marinas (ninguno camina o se moviliza igual a otro, asegura). Compraba libros especializados, videos, veía documentales de Discovery Channel y National Geographic. Se asesoraba con expertos.


El piquero de patas azules protagoniza una danza de apareamiento. El macho estira el cuello hacia arriba, con su pico apuntando hacia el cielo y después, la hembra repite los mismos movimientos.

Ese interés por la biología le viene de su padre, el doctor Gabriel Legarda.

El tiempo dedicado a cada obra es incontable y además invalorable. “No es solo pintar. Es un proceso de galapaguitis aguda”, bromea su esposo, Reynaldo Huerta.

El pájaro Brujo se encuentra en casi todas las islas del Archipiélago. La hembra es de color amarillo pálido.

Cuando había reunido bastantes acuarelas, pensó que era tiempo de compartirlos y emprendió el reto de editar su primer libro, Acuarelas de Galápagos, en 1997. El texto se difundió en embajadas del Ecuador alrededor del mundo y fue empleado como un aporte didáctico para las escuelas de Galápagos. Cumplía una doble función: ayudaba al aprendizaje del inglés (cada página tiene su traducción en este idioma) y permitía conocer las características de las especies de otras islas que los propios colonos no tienen oportunidad de observar.

El libro, que en el 2003 tuvo una segunda edición, muestra iguanas marinas, fragatas, flamingos, piqueros de patas azules, el solitario George y tortugas Galápagos, lobos marinos, mantarrayas, cangrejos zayapa, el pez ballena, delfines y un sinnúmero de especies marinas. Se los aprecia en su hábitat, en su entorno cotidiano, como si hubieran posado para el retrato.


Los delfines protagonizan una verdadera danza en las islas Encantadas.

Los pinzones de Darwin tienen atención especial en la publicación. Se los aprecia en su vida diaria ysobre un árbol de Opuntia, en busca de comida. También se hace una diferenciación de cada una de las especies, que varían en su forma física (del pico y la cabeza, en especial) según la isla y la alimentación.

El libro está ordenado según el génesis bíblico.

Las fragatas son maestras en maniobras aéreas y vuelos rápidos.

En julio pasado, el Comité de Protección del Medio Marino de la Organización Marítima Internacional (OMI), a través de la Embajada del Ecuador en Londres, le propuso realizar una exposición de las acuarelas originales de Galápagos en ese país.

Era la primera vez que sus obras salían a una muestra pictórica en una nación de difícil penetración artística como Londres. La exposición coincidió con la reunión de la OMI y tuvo aceptación en el público londinense que acudió a visitarla. Fue un conocimiento nuevo para ellos y un deleite de colores, con las especies de la flora y fauna de las Islas Encantadas.


La mantarraya se alimenta de plancton. Con sus ‘alas’ abiertas llega a medir hasta seis metros.

Se exhibieron 32 acuarelas con su respectiva información científica. Este año la muestra se realizará por primera vez en Ecuador, en la sede de la Cancillería en Quito.

La entidad ya les ha hecho la invitación formal como parte de las celebraciones por el bicentenario del 10 de Agosto, del nacimiento de Charles Darwin y de los 150 años de la publicación Origen de las especies.

Paralelo a ello, Graciela Legarda revisa el borrador de la tercera edición de su libro de acuarelas, que también se publicará este año en el país.

Esta edición ha sido fruto de su vida en Galápagos, de su continua observación, de la búsqueda de más especies y de la acuciosidad por descubrir cada detalle, cada movimiento y comportamiento de aves, reptiles y mamíferos. Por su interés en penetrar en la vida de una isla cuyo encanto la sigue asombrando como la primera vez que sus acuarelas recrearon las especies, como la primera vez que la visitó, hace más de tres décadas.

Acuarelas de: Graciela Legarda Brückmann

Texto tomado de: La Revista

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La piscina ecológica


La piscina ecológica no usa cloro para depurar el agua, sino plantas. Aparte de la obvia ventaja que tiene este sistema tanto para el medio ambiente como para nuestra salud, hay que añadir una ventaja que en la Península Ibérica no es baladí: no es necesario renovar el agua, con lo que se ahorran miles de litros de agua al año. 


Una piscina natural es un estanque artificial pero mantenido como si fuera una laguna natural. La depuración del agua se consigue mediante una serie de plantas y de filtros de arena que eliminan las bacterias del agua y mantenerla limpia de forma natural y sostenible. Conviene recordar que una piscina natural es un microecosistema, es decir, existen una serie de relaciones entre todos los habitantes del sistema y es necesario no alterar esas relaciones para que se mantenga el equilibrio del mismo.


La piscina requiere de dos zonas separadas. Una es aquella destinada al baño; la otra es donde se encuentran las plantas que se encargan de la depuración. Es necesario que exista algún desnivel para que el agua se mueva, pues es éste movimiento del agua el que acelera la regeneración, como en los ríos. La bomba hidráulica es el único elemento artificial que es indispensable, y que puede convertirse en sostenible también si utilizamos una placa solar para su funcionamiento. Desde su construcción hasta que alcanza el equibrio total pueden pasar hasta dos años, pero se puede utilizar durante este tiempo.


Las plantas para la piscina ecológica

Se utilizan tres tipos diferentes de plantas: 
- las flotantes proporcionan sombra, con lo cual el agua no se calienta tanto y se evita la proliferación de algas. 
- las arraigadas. Tienen raices en el suelo, pero sobresalen del agua. Descomponen la materia muerta del estanque y la transforman en alimento.
- las sumergidas. También limitan el desarrollo de algas.

Ventajas de la piscina ecológica
- no es necesario renovar todo el volumen de agua; sólo se repone la que se evapora. Dada la escasez de agua, ésta podría considerarse una ventaja aún mayor que la de no utilizar el cloro en la depuración, puesto que el ahorro de agua beneficia a toda la sociedad.
- no es necesario aplicar productos químicos
- el coste es el mismo que el de una piscina natural, pero el mantenimiento es más sencillo
- aumenta la biodiversidad de la zona.


Inconvenientes de la piscina ecológica
Se crean mosquitos, aunque se utiliza un recurso así mismo natural para eliminarlo: las ranas. No se recomiendan los peces porque sus excrementos pueden alterar el equilibrio natural de la piscina.

Este tipo de piscinas se utiliza desde hace ya más de 20 años en toda Europa. En Alemania, por ejemplo, hasta el 10% de las piscinas existentes en el país son de este tipo.

Un constructor con experiencia es:
agua - viva. En su página podréis encontrar más información sobre las piscinas ecológicas.

Otras páginas interesantes de piscinas ecológicas: 
gartenART Natural Swimming Pools logo
Texto tomado de: NewsSoliclima


martes, 7 de julio de 2009

Pacto ecológico

Yolanda de Rojal / rojal@eluniverso.com

GINEBRA

El acuerdo emanado de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible para reducir la acelerada pérdida de la diversidad biológica va camino al fracaso si no se toman medidas urgentes dado que esta sigue disminuyendo de forma alarmante. Sin duda, todo está ligado al incremento del cambio climático causado por la deforestación, por los cambios en el hábitat y la degradación de las tierras, sin dejar de lado la propagación de especies invasoras, consecuencia negativa de la globalización. Sesenta millones de dólares anuales destina el gobierno de Sudáfrica para erradicar plantas no autóctonas que invaden valiosas tierras de cultivo, sistemas fluviales y zonas turísticas como el Reino floral del Cabo. Son numerosos los ejemplos de especies invasoras que afectan la diversidad biológica autóctona, la agricultura, la silvicultura, la pesca y la salud humana, amenazas en vías de agravarse debido a más factores que influyen en la pérdida de la biodiversidad, en particular el cambio climático y sus repercusiones sobre la reducción de la pobreza, del desarrollo sostenible y de los Objetivos del Milenio. De hecho, abordar todas las causas de la pérdida de la diversidad biológica es una tarea urgente. El Secretario General de Naciones Unidas instó a todos los gobiernos, organizaciones y personas a renovar esfuerzos para proteger la vida en la Tierra.

En  2010 se celebra el Año Internacional de la Diversidad Biológica. Entre los eventos destacados se prevé una serie de sesiones de alto nivel en la Asamblea de las Naciones Unidas y en la décima reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, a celebrarse en Nagoya, Japón. Estos actos ayudarán a elaborar estrategias para conservar los ecosistemas del planeta.  Es como un pacto ecológico.

Si ya en la actualidad la comunidad internacional se encuentra en una lucha sin fin para asistir a 40 millones de refugiados desplazados internamente a causa de conflictos bélicos y persecuciones ¿que hará en un futuro muy próximo para afrontar el incremento de millones de migrantes provocado por los efectos del cambio climático, tales como el aumento del nivel del mar? En una reciente conferencia de prensa en la ONU, el Dr. José Romero, cabeza de la División de Asuntos Internacionales de la Oficina Federal para el Medio Ambiente, al respecto respondió a esta corresponsal que el tema migraciones se trata de un asunto político. Pero, por otro lado, ese paraíso llamado islas Maldivas ha empezado a hundirse con el cambio climático. Si las predicciones de la ONU se realizan, a finales del siglo las Maldivas serán completamente tragadas por el mar. No es un secreto que su nuevo Presidente está creando un fondo con los ingresos del turismo para comprar tierras más firmes a fin de mudar el país de lugar y su mirada se dirige hacia Australia y la India para esta negociación, pero las Maldivas no son las únicas islas en el mundo que encaran este peligro en la actualidad. Hay otras que al estar llegando al punto de no retorno, luchan ante la ONU para no quedarse sin tierra y si el mundo continúa ignorando las consecuencias del cambio climático.

Texto tomado de: http://www.eluniverso.com/
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