domingo, 27 de diciembre de 2009

¿Dónde va la inquieta y polémica coma?

La esquina del idioma
Piedad Villavicencio Bellolio

La coma (,) es una señal, es como un semáforo en amarillo que le indica al lector que debe aminorar el tono de la lectura y hacer una pausa breve en el texto. Este signo de puntuación es el que más interviene en un escrito y debe ser tratado con el mayor cuidado posible, pues el exceso o la falta de comas puede cambiar completamente el sentido de la frase y crear imprecisiones o ambigüedades.

Observen lo que ocurre cuando la coma se desubica:

Si ella lo amara, mal podría olvidarlo.
(Si lo amara no lo olvidaría).
Si ella lo amara mal, podría olvidarlo.
(Si lo amara poco o mal, podría olvidarlo).

Rosa, te llama Pedro.
(Le digo a Rosa que Pedro la está llamando).
Rosa te llama, Pedro.
(Le digo a Pedro que Rosa lo llama).

Esta virgulilla es uno de los signos ortográficos más polémicos y aunque su aplicación, en algunos casos, es debatible y en otros depende del estilo del escritor, existen algunas normas básicas para su correcta utilización.

Este análisis sobre el uso de la coma está basado en las normas del libro Ortografía de la Lengua Española, y para su mejor comprensión lo dividiré en tres capítulos: Comas de uso obligado, Comas de uso opcional y Usos incorrectos de las comas.

Comas de uso obligado:
-Se emplea una coma para separar los miembros de una enumeración, es decir, cuando se menciona una serie de sustantivos o frases de la misma clase o función, excepto si el último elemento está precedido por las conjunciones
y, e, o, u.

Ejemplos:
Pedro es un hombre honrado, estudioso y trabajador.

Antes de ir al colegio, desayuna, toma las vitaminas, ordena tus libros y deja tendida tu cama.

-Cuando la secuencia que lidera la frase tiene un contenido (consecutivo, de tiempo, etcétera) distinto al elemento o elementos anteriores, se usa una coma antes de la conjunción ‘y’.

Ejemplo:
Hicieron una limpieza profunda en la casa, arreglaron los muebles, y quedaron maravillados con el resultado.

-También se la aplica cuando la conjunción está destinada a enlazar con toda la proposición anterior, y no con el último de sus miembros.

Ejemplo:
Compró el vestido, la cartera y los zapatos, y salió del almacén.

-Si el vocativo encabeza la oración se escribe una coma después de él. (Vocativo es la persona, animal o cosa que se interpela en la oración).

Ejemplo:
Carlos, lleva a los niños a la escuela.

Si se le pide a Carlos que lleve a los niños a la escuela porque no suele hacerlo regularmente, la coma que sigue al nombre es de aplicación obligada. Observen lo que pasa si no la ponemos: Carlos lleva a los niños a la escuela. Esta oración expresa que Carlos siempre lleva a los niños a la escuela.

-Cuando el vocativo está en medio de la oración, siempre se escribe escoltado entre dos comas.

Ejemplo:
Gracias, Alberto, por acudir a mi llamado.

-Aunque el vocativo esté relegado al final de la frase, no hay que olvidar antecederle la coma.

Ejemplo:
Mañana iré a tu casa, Alicia.

(Este capítulo continuará).

Texto tomado de: La esquina del idioma Diario eluniverso.com

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