sábado, 7 de junio de 2014

«Previo» no debe emplearse con el sentido de ‘antes de’

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
«Previo» no compone con la preposición «a» una locución adverbial. Se trata de un adjetivo y tiene que apuntar a un sustantivo para denotar que lo que se menciona en el referido nombre ‘ocurre primero’ o ‘está delante’, ya sea en el tiempo o en el espacio.
De ahí que está bien decir, p. ej., «en la cita previa se definieron las condiciones del contrato» o «el ambiente previo a las elecciones fue hostil». Pero no es recomendable que se use con las propiedades de un adverbio con el sentido de ‘antes de’, como en el ejemplo siguiente:
No hay que consumir lácteos previo a una sesión de ejercicios. Esta frase queda mejor con la expresión «antes de», así: No hay que consumir lácteos antes de una sesión de ejercicios.
Incluso, el uso inapropiado del adjetivo «previo» puede imprimir oscuridad en los mensajes, como en la oración que continúa:
Se hizo el depósito en el banco, previo a la apertura de la cuenta. Cáptese que lejos de indicar anterioridad, la frase es un completo desatino: ¡se depositó el dinero y después se abrió la cuenta bancaria!, ¡¿a dónde habrán ido a parar esos millones?!
PARA RECORDAR: «Previo» es adjetivo y debe calificar a un sustantivo. Por su carácter de adjetivo, su género gramatical es susceptible de cambios: cita previa, ambiente previo. Esto, precisamente, es lo que indica que la estructura es correcta.
Cuando se fuerza a que cumpla funciones de adverbio, su género solo puede ser masculino: Se hizo el depósito en la cuenta, previo a la certificación del cheque. Aquí, la inmovilidad del género da la pista de la irregularidad de la frase y obliga a cambiar «previo a» por «antes de».
«Mujer ruraliana» y «mujer rural»
El vocablo «ruraliana» no ha ingresado al Diccionario académico, pero en esta obra sí constan los elementos que lo constituyen. Examinemos sus componentes:
«Rural» es la raíz. Este adjetivo se refiere al campo (vida, costumbres, labores, etc.).
El sufijo -ano, -ana compone adjetivos que denotan origen o pertenencia. También toma la forma de -iano, -iana.
Como el significado del sufijo afecta a la base, la frase «mujer ruraliana» puede transmitir varias ideas: mujer del sector rural, mujer oriunda de la zona rural, mujer de costumbres lugareñas, mujer que gusta de la vida del campo, mujer comprometida con la región rural o mujer que ama la vida rural.
El adjetivo «rural» también forma parte de nuestro léxico, y en determinados contextos puede usarse en vez de «ruraliano» y «ruraliana»; no obstante, este neologismo transmite matices más expresivos.
«Ruraliana» posiblemente se creó por analogía con suburbana, parroquiana, ciudadana u otros adjetivos que comparten la misma terminación y denotan pertenencia u origen.
Familia léxica: Ruralismo (cualidades o características que definen el ámbito rural), ruralmente (de manera rural), ruralista (relacionado con el ruralismo o propio de él; defensor de las causas del sector rural), ruralado (campesinado; conjunto de campesinos).

FUENTES: 
Ortografía de la lengua española (2010), Diccionario de la lengua española(2001), Diccionario de americanismos (2010) y Nueva gramática de la lengua española (2009), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario Clave (en línea).
Pintura de: Claudia Hammer, tomada del blog 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma 

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