sábado, 21 de junio de 2014

¿Cuál es el sustento para elegir entre «voy a cocinar» y «voy ha cocinar»?

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
Hay una pista sustancial. Consiste en fijarse a qué palabra antecede la preposición «a» o la forma verbal «ha». Veamos en qué se fundamenta esto.
Si acompaña a un verbo sin conjugar se debe usar la preposición «a», como en «voy a cocinar», «se fue a bailar» u otras frases de estructura similar.
La preposición «a» también precede a algunos complementos: Huele a rosas. Sabe a menta. Te buscaré a la salida del trabajo. Siéntese a la izquierda de su profesor.
Si está ayudando a otro verbo a formar un tiempo compuesto, no es preposición sino la tercera persona del verbo haber; por lo tanto se debe usar ha + participio, como en estos ejemplos: Pedro ha viajado por todo el planeta. Lucía siempre ha cocinado en la casa de sus padres.
No hay que confundir «a» y «ha» con la interjección «ah», que expresa pena, admiración o sorpresa, así: ¡Ah, qué tristeza!
PARA RECORDAR: Se usa «a» (sin h) cuando es preposición. Se escribe «ha» cuando se refiere al verbo haber; y, «ah» cuando es interjección.
¿Es «lo pegó» o «le pegó»?; ¿«lo pegué» o «le pegué»?
«Lo» y «los» son pronombres átonos que funcionan como complemento directo (CD). Cuando se emplean como complemento indirecto (CI) en lugar de «le» o «les» se incurre en el fenómeno gramatical denominado loísmo.
Construyamos una frase con «pegó»: Juan pegó el cartel en la puerta. Muy bien. Dado que en columnas anteriores ya hemos analizado las preguntas básicas que debemos formular para reconocer los CD y CI, ahora tan solo hagamos una pregunta lógica: ¿Qué hizo Juan con el cartel? = lo pegó en la puerta.
Recordemos que el pronombre «lo» cumple funciones de CD y en esa oración sustituye a «el cartel»; por lo tanto al hacer la sustitución es apropiado decir «lo pegó». Si en vez de «lo» usamos «le» (le pegó en la puerta), cometemos leísmo.
Ahora hagamos el mismo ejercicio, pero con referente de persona y con otro verbo: Escribe una nota a su hijo. Formulemos la pregunta: ¿A quién escribe una nota? = a su hijo (CI). Al cambiar el CI por el pronombre respectivo queda «le escribe una nota». Sería inaudito responder «lo escribe», pues podríamos inferir que la nota se escribe, p. ej., en las manos del hijo. De la misma manera caemos en laísmo cuando usamos los pronombres «la» o «las» como CI en lugar de «le» o «les»: la pegó por le pegó. En conclusión, dependiendo del contexto todas las formas de la consulta son factibles.
¿Hay que pedir «un vaso de agua» o «un vaso con agua»?
Podemos pedir un vaso con agua, pero también es normal que solicitemos un vaso de agua. ¿¡De agua!? Sí, pidámoslo nomás, pues el receptáculo que contiene el líquido no está hecho de agua, sino de cristal, madera, acrílico, barro cocido...
No olvidemos que la preposición «de», aparte de emplearse para mencionar la materia con que se ha elaborado algo, también indica contenido, al igual que la preposición «con».

FUENTES:
Diccionario de la lengua española (2001), Diccionario panhispánico de dudas(2005) y Nueva gramática de la lengua española (2009), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.
Pintura de: Claudia Hammer, tomada del blog 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma 

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