viernes, 30 de octubre de 2009

Las siete edades del alma

Myriam Mora Alvarado / alquimistam@yahoo.com

No tiene que ver con la que reza en nuestra partida de nacimiento.

La edad del alma difiere de la que se inscribe en nuestra partida de nacimiento en el Registro Civil. El alma ya tiene una edad cuando nacemos, que por supuesto no cambia aunque estemos recién nacidos, a no ser que por propio esfuerzo desarrolle una conciencia superior.

La mayoría de tradiciones filosóficas, religiosas y culturales, desde los antiguos egipcios, griegos e hindúes hasta los chinos y mayas, consideran divino el origen del alma y el espíritu. Para ellos, uno puede tener 80 años y su alma 12. También se puede venir con un alma de mil años, y tener solo 10 de edad, por eso, cuando observamos una sabiduría especial en un niño, se dice: "es un alma vieja".

Lo que cuenta es el lugar en que estemos en la escala de la vida. Tenemos una escalera. Ya en su tiempo Jacob soñó y vio una escalera que llegaba al cielo y los ángeles de Dios subían y descendían por ella. Esto es una simbología porque no es posible alcanzar igualdad en este mundo de accidentes y problemas. No podríamos alcanzar igualdad en las experiencias de la vida si uno de nosotros vive solo 10 años, otros 30, 50 o más.

Ocurre porque la gente nace y crea karma; sembramos nuestra semilla, buenas y malas. Pero lo que sembramos, cosechamos. Como no podemos recibir todo en una vida, lo recogemos en la próxima. Esto decide nuestra posición en la escala de la vida.
Si partimos de la base y creencias reencarnacionistas, el alma, en sus idas y venidas, evoluciona constantemente o decae. El fin de venir a la Tierra es graduarse en la universidad planetaria. La muerte es un paso adelante o atrás en la evolución para alcanzar la perfección y acercarse a la Luz Suprema.

Pero ¿qué es el alma? Podemos considerarla como una esfera transparente, brillante, ubicada en el chakra de la base del alma. 

Con frecuencia coloreada en su entorno; es sensible, sufre si se la somete a la violencia. Es sabia, sabe el pasado, su aplicación al presente y al futuro. Es nuestra parte mortal que puede volverse inmortal al fusionarse con el Ser Superior. Para ello, hay que nutrirla y hacer un trabajo personal. Los textos sagrados dicen que la finalidad de la vida es entender y desarrollar el espíritu, esencial para el bienestar mental y físico. El razonamiento humano no puede responder los misterios de la vida ni explicar por qué ocurren las cosas. Solo es posible entenderlo cuando se adhiere al razonamiento divino, a las verdades espirituales que trascienden las fronteras culturales.

Según los místicos, cada alma progresa a través de 5 edades en la Tierra, y 2 en planos superiores. Cada una de ellas involucra más y más altos niveles de percepción.


Alma recién nacida (espíritus tribarios)
Es grosero, inexperto y lucha por sobrevivir en el plano físico. Sus necesidades le hacen vivir hambrunas, plagas, batallas, opresión, inundaciones. Su experiencia de la sexualidad es animalesca. Generalmente es supersticioso, tiende agruparse, ya que así puede sobrevivir.

Alma bebé
Firmes en sus creencias. Pueden pelear, matar. Es su forma de aprender a sobrevivir, y su vehículo para crear karma. Carecen de juicio propio, creen en el bien y el mal, en el Dios justo y castigador, en un diablo feo y malo. Buscan autoridad que les indique qué hacer.

Alma joven
Luchan por posiciones de prominencia y riqueza: políticos, estrellas de cine, líderes. Buscan a cualquier precio lo que creen que les dará éxito. La muerte les horroriza. (Se dice que la mayoría de la población actual está en los últimos niveles del alma joven).

Alma madura
Se cuestiona ¿quién soy? ¿por qué estoy aquí? y comienza a buscar la verdad. El centro del ser está cambiando, del chakra de las emociones (3) hacia las relaciones, chakra del amor divino (4). Este ciclo es la introducción a la apertura espiritual.

Alma vieja
Es un ciclo de enseñanza, el ser pregunta: ¿cuál es mi propósito en el gran esquema? Al mirar a otra persona, ve en ella un aspecto de sí misma. Se lleva bien con todos, y rara vez hace lo que no desea. Le infunde a su trabajo un concepto espiritual.

La clave de lo espiritual es que el hombre moderno esté conciente del alma en su desarrollo de acuerdo con su edad actual.

0 a 11 años 1er. ciclo infancia
12 a 23 años 2do. Ciclo adolescencia
24 a 35 años 3er ciclo adulto emocional
36 a 47 años 4to ciclo adulto profesional
48 a 59 años 5to ciclo adulto espiritualizado
60 a 71 años 6to ciclo adulto que cosecha
72 a 83 años 7mo ciclo Yo Soy
84 a 99 años 8vo. Ciclo Rayo secreto


Pintura de: María José Barrera Garrido, tomado del blog ACUARELAS, ÓLEOS Y TÉCNICAS MIXTAS DE MªJOSÉ BARRERA 

Texto tomado de Semana Holística: http://www.expreso.ec  

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