domingo, 8 de septiembre de 2013

El empleo anafórico de los mismos y las mismas

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
Hasta antes de la publicación de la Nueva gramática de la lengua española (2009) se cuestionaba el uso anafórico de las palabras mismo, misma y de sus plurales.

Se decía que esa función le correspondía a los pronombres personales, a los demostrativos y a los posesivos.

Se puntualizaba que no era apropiado que se emplearan para repetir un elemento del discurso que ya se había mencionado: María Elena abrió la cartera y sacó una moneda de la misma. (El elemento anafórico es «la misma» y se refiere a «la cartera»).

Como el idioma se regenera a partir de los usos que imponemos los hablantes, la Real Academia Española y las demás Academias asociadas registraron en la última Gramática el empleo anafórico de la expresión «el mismo», con las correspondientes variaciones de género y número. Pero en esa obra también recomendaron que no se abusara de esa construcción.

Hay que reflexionar que en algunos casos su empleo es innecesario pues no aporta ningún sentido a la frase, como en el ejemplo del tercer párrafo que se presenta mejor con esta forma: María Elena abrió la cartera y sacó una moneda.

Aunque esta construcción anafórica se ha extendido en el lenguaje de las instituciones públicas y privadas, asimismo, en los ámbitos periodístico y publicitario, se sugiere que cuando sea posible se evite. O se reemplace, dependiendo de la sintaxis de la frase, por los elementos anafóricos respectivos, como esto, eso, él, su, etc. Ejemplos: «Después de la lectura del oficio se analizaron todos los puntos mencionados en el mismo»«Se enviaron las tareas y las instrucciones para desarrollar las mismas». Estructuras recomendadas: «Después de la lectura del oficio se analizaron todos los puntos mencionados»«Se enviaron las tareas y las instrucciones para su desarrollo».

Considérese que en algunos contextos el uso de esta construcción se puede captar como falta de creatividad; además de que su empleo constituye un circunloquio que le puede restar claridad al mensaje.

LOS SENTIDOS DE IDENTIDAD E IGUALDAD
Mismo, misma y sus correspondientes plurales son adjetivos. Se emplean para denotar identidad o igualdad, como en estos ejemplos:

A pesar de las penalidades que ha sufrido, sigue siendo el mismo hombre feliz que conocí en mi juventud; Quiero ese mismo diseño arquitectónico para mi casa.

Suelen usarse también con pronombres personales y adverbios para añadir expresividad a la frase, así: Ahí mismo sufrió el accidente; Yo misma me hice cargo de los trámites.

¿Mondo y lironda?
La expresión es «mondo y lirondo» o «monda y lironda». Se trata de una locución adjetiva que significa 'limpio y sin añadidura'; es decir, sin agregar nada  más. Ejemplo: Esa fue su versión monda y lironda.

FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2001), DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS (2005) Y GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2009), DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. 
Pintura de: Elizabeth Pearson, tomada del blog Art with Liz
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com
Guayaquil, Ecuador

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