sábado, 16 de junio de 2012

Virtudes

Gazapos y tropezones
Manuel Corrales Pascual
De la Academia de la Lengua
No voy a tratar aquí de las virtudes aquellas —teologales y cardinales— que trata la Sagrada Teología. Ni de sus contrarios vicios. Tampoco de aquellas otras virtudes humanas, también conocidas como valores, enaltecedoras de las personas que las poseen y cultivan. Mi tarea en esta columna —como bien saben mis pacientes lectores— es más modesta y cominera: sorprender gazapos y resbalones idiomáticos, atender a las consultas que me hacen sobre cuestiones idiomáticas. Vengo a referirme hoy a la expresión "en virtud de", muy usual en el lenguaje administrativo. Relacionada con ella está esta otra expresión "en tal virtud", que numerosos ciudadanos utilizan. El vocablo hispano VIRTUD procede del latino VIRTUS que significa fuerza, tanto en sentido moral y espiritual (conjunto de cualidades que constituyen el valor las personas), como en sentido físico (vigor, fuerza …). Por eso, cuando decimos "en virtud de…", queremos decir: "en fuerza de", o "a consecuencia de", o "por resultado de…". Ahora bien, la expresión "en tal virtud" no parece muy apropiada. ¿Qué quieren decirnos con ella los que la usan? Parece que quieren decirnos "Por ese motivo", o —simplemente— "por eso", o "en consecuencia". ¿Porqué no usar estas expresiones, más llanas, más claras, más inteligibles…? Por consiguiente, suenan rebuscadas —y hasta un tanto cursis— expresiones como: "El concejo municipal expidió una ordenanza relativa a los servicios de limpieza. EN TAL VIRTUD…" Más llano y claro sería: "El concejo municipal expidió una ordenanza relativa a los servicios de limpieza. De acuerdo con ella…". Volvamos a la locución "en virtud de". El Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), nos advierte sabiamente que no son correctas las variantes "en virtud A", ni "a virtud DE".

Dibujo de: Ami Plasse, tomada del blog Ami Underground
Texto tomado de: Gazapos y tropezones 
Quito, Ecuador

miércoles, 13 de junio de 2012

Impersecuto surge del latín ‘persecutus’

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
Consulta: ¿Existe la palabra «impersecuta»? Si es así, ¿cuál es su verdadero significado? (Fabrizio Marcillo Morla; Guayaquil).

Respuesta: Una palabra existe o cobra vida desde el preciso instante en que un hablante o grupo de hablantes la pronuncia o escribe. 

Impersecuto no consta en los diccionarios. Es un vocablo antiguo que se usa en el lenguaje oral del Ecuador, pero se da en registros coloquiales y poco cultos. No se recomienda su empleo en conversaciones de tipo formal. 

Suele denotar que alguien no tiene aptitudes ni habilidades para realizar ciertas labores. También se usa para indicar que el interlocutor es necio, torpe, está falto de lucidez o le resulta indiferente el asunto que se está tratando. 

Asimismo, se emplea para referirse a una persona impertinente, que interrumpe, no colabora, es engreída, díscola, está a la defensiva o que se cree dueña de la verdad, entre otros significados.

PERSECUTORIO Y PERSECUTOR
Los componentes de impersecuto indican que esta voz surgió del latín persecutus(persecutorio) o de persecutor (que persigue). El significado del adjetivo persecutorio, aparte de implicar persecución, tiene el sentido de manía persecutoria.

Ese delirio u obsesión, según la acepción que consta en el DRAE, es una «preocupación maniática de ser objeto de la mala voluntad de una o varias personas». Es decir, el individuo que tiene ideas persecutorias cree que las demás personas lo persiguen, le tienen mala voluntad o están en su contra. 

El adjetivo persecutor (también se usa como sustantivo), en cambio, significa ‘que persigue’. Por lo tanto, los persecutores no se sienten asediados sino que ellos acosan o molestan a los sujetos de su entorno.

Como el prefijo in- (ante b y p cambia a im-) indica negación, invierte el significado de la palabra base (persecutus [el perseguido]). Justamente en el prefijo está la clave de su uso: una persona impersecuta no se siente acorralada ni perseguida sino que se cree autosuficiente y libre. Pero impersecuto también tiene connotaciones negativas, como vimos en los primeros párrafos. Su pluralidad de significados se debe a los matices opuestos que constan en los elementos de su raíz.

¿Discapacitados o con discapacidad?
Las normas de las Naciones Unidas sugieren que se emplee la frase «personas con discapacidad». En el Registro Oficial núm. 27, capítulo II, art. 3, de febrero 21 del 2003, también se hace esa recomendación.

Por lo tanto, para referirse a este grupo evítense palabras como minusválidos (que valen menos), disminuidos (que no tienen fuerzas ni aptitudes), inválidos (que no tienen ningún valor, ni fuerza ni inteligencia), incapacitados (que no tienen capacidades o aptitudes), pues resultan despectivas, peyorativas o discriminatorias.


FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA Y NUEVO TESORO LEXICOGRÁFICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA; http://www.conadis.gov.ec; DICCIONARIO CLAVE.

Pintura de: Maxwell Doig, tomada del blog Recogedor 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com 
Guayaquil, Ecuador
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