sábado, 1 de marzo de 2014

¿El pretérito de subjuntivo (el niño que naciera) puede alternar con el pretérito de indicativo (el niño que nació)?

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
El uso del pretérito imperfecto del subjuntivo, en frases como «lo que dijera su padre», «la contienda que ganara», empezó a tener acogida en el siglo XV; pero registró un descenso paulatino en los siglos XVI y XVII. Después de este tiempo recobró vigencia en los escritos de algunos autores del siglo XVIII y se fue extendiendo hasta la actualidad.
En la Nueva gramática de la lengua española (NGLE) se indica que «la extensión tuvo éxito, y hoy es frecuente en la lengua literaria ­y más aún en la periodística y la ensayística­ de casi todos los países hispanohablantes». También se explica que «se suele entender que cantara pertenece aquí propiamente al paradigma del indicativo...».
Según la NGLE, en algunos trabajos gramaticales los tiempos del subjuntivo se dividen en dos grupos: subjuntivo propio o canónico y subjuntivo impropio, que suele denominarse como indicativo encubierto.
En esta obra, asimismo, se expone que «constituyó un paso más en la evolución de la forma cantara la adaptación a los contextos de canté, desarrollada sobre todo en la lengua periodística, como en el discurso que pronunciara [='pronunció'] ayer el candidato».
A partir de esta publicación ya no se considera arcaico el empleo del pretérito imperfecto del subjuntivo como equivalente del pretérito de indicativo. En consecuencia, hoy son de empleo normal frases como estas: «el que trabajara por seis décadas», «quien fuera hijo único», «quien escribiera los versos más hermosos», «el que fuera presidente del Ecuador».
¿Se tuesta o tosta el pan?
«Tostar» es verbo irregular. Estos verbos no siguen los modelos de conjugación propuestos y sus lexemas o desinencias sufren cambios.
En la conjugación de «tostar» la irregularidad se presenta en la diptongación (unión de dos vocales) de sus formas cuya raíz tiene acento prosódico. Por ejemplo, la raíz tost- cambia a tuest- en tuesto, tuestas, tuestan, tueste, tuestes, tuesten. En estas palabras la fuerza de voz está en la penúltima sílaba, justamente en la raíz.
Las raíces que tienen pronunciación átona no se modifican: tosté, tostaría, tostáramos. Este grupo tiene la intensidad en las sílabas última, penúltima y antepenúltima.
Recuérdese que tostar es verbo irregular. Por tanto, no se recomiendan las formas no diptongadas que suelen registrarse en el habla popular: Juan tosta el café y tú tostas el pan, mientras yo tosto las tortillas de maíz. Las formas apropiadas son: tuesta el café, tuestas el pan, tuesto las tortillas. Estas recomendaciones son válidas para el verbo retostar ('volver a tostar o tostar demasiado').
FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2001), DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS (2005) Y NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2009), DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA.
Pintura de: Kim Roberti, tomada del blog 
Texto tomado de: La Esquina del Idioma 
Guayaquil, Ecuador

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