domingo, 16 de febrero de 2014

«Teletón» ingresó al Diccionario en el 2001, con género masculino

La Esquina del Idioma
Piedad Villavicencio Bellolio
De las voces televisión y maratón se formó el acrónimo teletón, de género masculino: el primer teletón, un teletón navideño.
Como está lexicalizado se escribe en minúscula y se puede pluralizar: unos teletones.
No obstante de que teletón consta en el DRAE y en el Diccionario de americanismos con género masculino, el uso que predomina en el Ecuador es el femenino: la teletón.

Debe ir con mayúscula cuando es parte de una expresión denominativa, como enTeletón por la Vida.
Adviento procede del latín adventus, que significa 'llegada'
Se usa en algunos ámbitos religiosos como nombre propio de género masculino: Hoy es el primer Domingo de Adviento.
El Adviento es el lapso de las cuatro semanas que anteceden a la Navidad. En este tiempo los cristianos renuevan su fe para celebrar el natalicio o advenimiento de Jesucristo.
¿Las expresiones «no cierto» y «cómo así» son de uso normal?
Con «¿no es cierto?» se busca el apoyo o asentimiento del interlocutor sobre el asunto que se está tratando. Es decir, a pesar de su carácter interrogativo, es como una reafirmación o refuerzo de la frase que precede: Ya compraste los pasajes, ¿no es cierto?
De manera coloquial suele emplearse la abreviación «no cierto», pero se recomienda la frase «¿no es cierto?», que comparte matices con la fórmula «¿cierto?»: El cielo está encapotado y de seguro lloverá, ¿cierto?
¿CÓMO ASÍ?
«Cómo así» es una expresión interrogativa que manifiesta asombro o admiración. Se usa para exigir una explicación sobre algo que no se esperaba o que resulta inadecuado.
Dependiendo del asunto tratado y de la persona que emite la frase, también puede denotar ironía, incredulidad, enojo, alegría, etcétera.
Por ejemplo, la frase «se me hizo tarde», pronunciada por una persona que siempre llega puntual, puede generar un enfático «¿¡cómo así!?» que equivale a decir «¿qué te pasó?», con tono de preocupación.
Otro caso: La oración «tienes que rehacer este trabajo», emitida con dureza, podría inducir a que el receptor adopte una postura desafiante y a que responda con tono áspero «¿¡cómo así!?». Esta expresión puede equivaler a «¿¡qué!?», «¿¡no entiendo por qué!?», «¿¡no puede ser!?», entre otros sentidos.
FUENTES: DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2001), DICCIONARIO DE AMERICANISMOS (2010) Y ORTOGRAFÍA DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2010), DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA; DICCIONARIO DEL USO CORRECTO DEL ESPAÑOL EN EL ECUADOR (2004), DE SUSANA CORDERO DE ESPINOSA.
Pintura de: Karin Jurick, tomada del blog A Painting Today
Texto tomado de: La Esquina del Idioma Diario eluniverso.com
Guayaquil, Ecuador

sábado, 1 de febrero de 2014

Algunos ejemplitos

Gazapos y tropezones
Manuel Corrales Pascual
de la Academia Ecuatoriana de la Lengua
Cuando propongo respuesta a las cuestiones gramaticales y ortográficas, pienso siempre lo bueno que es citar fragmentos de autores literarios del mundo hispanohablante. El excelente uso que ellos hacen de los recursos lingüísticos nos puede ayudar mucho a mejorar nuestro decir y nuestro escribir.

Tratando de oraciones interrogativas y exclamativas indirectas, veamos cómo las construyen varios de estos autores. Todos los ejemplos los he tomado, obviamente, de la nueva Ortografía académica.

El mexicano Carlos Fuentes, fallecido no hace mucho, en su obra En esto creo (Barcelona, 2002), escribe esta frase: «Hay que preguntarse qué hemos hecho de nuestra libertad rebelde».

En la novela La fiesta del chivo, una de sus más recientes novelas (Madrid, 2002), el nobel peruano Mario Vargas Llosa escribe: «Ahora entiendo para qué me citó Román en el cuartel General del Ejército».

«El pañero debía entrar a revisar sus objetos personales para decidir cuáles llevaba». Frase tomada de la novela Temporada de ángeles del cubano Lisandro Otero (Barcelona, 1986).

En el texto Santa Evita (Barcelona, 1995), del argentino Tomás Eloy Martínez, leemos: «Yo sé quién es usted y desde dónde viene, señora».

Del español Julio Llamazares, en su novela El río del olvido (Barcelona, 1995), es esta cita: «Venga usted en invierno y verá qué frío».

Y ahora, cita de un autor chileno: «Max comprendió cuán breve era su estirpe» (Gonzalo Contreras, El nadador, Santiago de Chile, 1995).

No podíamos dejar de citar algo del gran García Márquez: «Me di cuenta de cuánto lo quería» (Vivir para contarla, Barcelona, 2002).

Y termino esta breve lista de citas ejemplares con un texto de la española Almudena Grandes en su obra Los aires difíciles (Barcelona, 2002): «Recordó a tiempo cómo había echado de menos a los niños».
Dibujo de: martin etienne, tomada del blog 
jours chômés
Texto tomado de: Gazapos y tropezones Diario hoy.com.ec
Quito, Ecuador
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